María del R.
Poeta recién llegado
Tendrías que no tener ojos
Ah, pero quedarían los labios
Habría que quitar las manos,
hastío, cansancio
tanto quitar,
tanto borrar,
y los recuerdos intactos.
Tendría que viajar muy lejos
Ah, pero ¿y las distancias
recorridas agarrados de las manos?.
Tendría que crear caminos,
nunca antes transitados,
sin nubes,
ni sol,
ni aves,
ni agua,
ni autos,
ni calles,
ni pueblos,
ni gente
Tendría que quemar los libros,
todos los que me regalaste
Ay, pero ¿y las palabras que inventaste?
¿Y si secara las flores
rojas, blancas y rosadas?.
Tendría que nacer de nuevo
donde nada te evocara.
Pero al morir, nuevamente,
una lágrima que capte
me llevará nuevamente a tus ojos
y al desgaste.
Ah, pero quedarían los labios
Habría que quitar las manos,
hastío, cansancio
tanto quitar,
tanto borrar,
y los recuerdos intactos.
Tendría que viajar muy lejos
Ah, pero ¿y las distancias
recorridas agarrados de las manos?.
Tendría que crear caminos,
nunca antes transitados,
sin nubes,
ni sol,
ni aves,
ni agua,
ni autos,
ni calles,
ni pueblos,
ni gente
Tendría que quemar los libros,
todos los que me regalaste
Ay, pero ¿y las palabras que inventaste?
¿Y si secara las flores
rojas, blancas y rosadas?.
Tendría que nacer de nuevo
donde nada te evocara.
Pero al morir, nuevamente,
una lágrima que capte
me llevará nuevamente a tus ojos
y al desgaste.