Téura
Poeta adicto al portal
Bajó lentamente…
la cremallera de mi vestido,
y con ese acto desnudó
mi cuerpo y mi mente,
sus ojos sin prisa, pasearón
desde mis pies a mi frente…
tatuando cada centimetro de piel,
deteniendose en mis labios
para que su deseo descansara.
Me abandoné a él,
como él, abandonó…
mi vestido sobre la cama,
y me dejé querer…
porque, lo necesitaba.
Tenía seca la piel
nadie, con besos la regaba,
cerré los ojos y noté…
como su boca
por mi cuello resbalaba.
Mis dedos, se perdian en su pelo
sin saber, que buscaban,
sin promesas,
sin palabras de amor…
me sentí mujer,
y, por una vez… deseada.
No quise pensar,
en realidad, no pensaba
y, cuando el sol timidamente…
llamó a mi ventana
la puerta tras él, se cerró,
y mi cuerpo, junto a mi vestido…
quedaron abandonados
sobre la cama.
Téura