DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Desencanto
Tímido es el embrujo, dado por falsas esperanzas
muy ligero pasa el viento entre ramas deshojadas
lentamente el sereno se torna blanco, frío es escarcha
no motivan las palabras, en remolinos se van por el agua
lejos se durmió el tiempo, en que una sonrisa me iluminaba
por caminos de niebla con humedad lloraran mis ramas
despoblado quedo el nido, volaron tantas enseñanzas.
sueltan las barcas sus amarras, navegan añoranzas
percebes, algas y caracolas marinas se aferran a sus tablas
en la proa seguirá la mirada, en la lejanía buscando una rada
donde existen aguas verdes esmeraldas con arenas blancas
soledades, silencios, juntaran a tiempo lo que tanto falta
llenare del espíritu puro mi canasta, lo que de vida haga falta
vararan en la arena las palabras vanas, desatare lagrimas.
Encontrare en si mismo, la verdad de la existencia dada
reposare haciendo de mis valores una fuerte constancia
hurgaré en mis bolsillos, retornando a mi inocente infancia
sentiré a mis padres, recordando sus caricias cuando me amaban
seguiré donde la dicha por creer se vuelve realidad tocada
despeinado por el viento libre, mirando el horizonte que avanza
comprendiendo que solo tus huellas son pasado en la estancia.
Arropare las seducciones, que se escaparon de mis miradas
construiré con colores y aromas nuevos mi estampa apropiada
dejare al amor llenar mis venas de su prestancia que se exalta
fluirán buenas palabras, hermanando de alegrías las esperanzas
por que en la luz del tiempo mi afecto a la vida florece de ganas
encantando los caminos por la tierra hermosa que me regalan
esperando los frutos de la dicha, abrazado con el amor al alma.
Diego Ramsay.
Tímido es el embrujo, dado por falsas esperanzas
muy ligero pasa el viento entre ramas deshojadas
lentamente el sereno se torna blanco, frío es escarcha
no motivan las palabras, en remolinos se van por el agua
lejos se durmió el tiempo, en que una sonrisa me iluminaba
por caminos de niebla con humedad lloraran mis ramas
despoblado quedo el nido, volaron tantas enseñanzas.
sueltan las barcas sus amarras, navegan añoranzas
percebes, algas y caracolas marinas se aferran a sus tablas
en la proa seguirá la mirada, en la lejanía buscando una rada
donde existen aguas verdes esmeraldas con arenas blancas
soledades, silencios, juntaran a tiempo lo que tanto falta
llenare del espíritu puro mi canasta, lo que de vida haga falta
vararan en la arena las palabras vanas, desatare lagrimas.
Encontrare en si mismo, la verdad de la existencia dada
reposare haciendo de mis valores una fuerte constancia
hurgaré en mis bolsillos, retornando a mi inocente infancia
sentiré a mis padres, recordando sus caricias cuando me amaban
seguiré donde la dicha por creer se vuelve realidad tocada
despeinado por el viento libre, mirando el horizonte que avanza
comprendiendo que solo tus huellas son pasado en la estancia.
Arropare las seducciones, que se escaparon de mis miradas
construiré con colores y aromas nuevos mi estampa apropiada
dejare al amor llenar mis venas de su prestancia que se exalta
fluirán buenas palabras, hermanando de alegrías las esperanzas
por que en la luz del tiempo mi afecto a la vida florece de ganas
encantando los caminos por la tierra hermosa que me regalan
esperando los frutos de la dicha, abrazado con el amor al alma.
Diego Ramsay.
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