Sira
Poeta fiel al portal
Desencanto
Enterrada entre tus brazos
y reptando bajo tu piel
qué necia ilusa fui al creer
que algún retazo de tu alma
me llegaría a pertenecer.
Cuán grave desacierto
y qué tremendo desengaño...
debo añadir, por otro lado,
que a día de hoy aún se me antoja
totalmente soslayable e innecesario.
¿Quién lo hubiera previsto y quién,
si no yo misma, podría haberlo sorteado?
El veredicto es concluyente y claro:
no hice sino recoger los frutos que,
con tanto ahínco, sembré durante años.
Enterrada entre tus brazos
y reptando bajo tu piel
qué necia ilusa fui al creer
que algún retazo de tu alma
me llegaría a pertenecer.
Cuán grave desacierto
y qué tremendo desengaño...
debo añadir, por otro lado,
que a día de hoy aún se me antoja
totalmente soslayable e innecesario.
¿Quién lo hubiera previsto y quién,
si no yo misma, podría haberlo sorteado?
El veredicto es concluyente y claro:
no hice sino recoger los frutos que,
con tanto ahínco, sembré durante años.
Última edición: