Roger Garcia
Poeta recién llegado
Con que desenfado,
le besas la boca,
le tocas las manos,
le miras los ojos,
sonríen tus labios,
le oyes las horas,
quizás ya es amado,
quizás sea inmenso
con que desenfado,
suspiras a veces
te sientas a su lado,
le abrazas tan hondo
que envidio sus brazos
caminan tan juntos
y duermen atados
rozando tu aliento
con que desenfado
son ambos alegres
y yo, qué me hago
y yo ya no existo
mi nombre indeseado,
los años perdidos
recuerdos pasados,
tú fuiste tan mía
y hoy que ha quedado,
quisiste ser otra
con que desenfado
dejaste mi cuerpo
a un lado tirado
y viste mi cielo
caer derrumbado
y no hiciste nada
con que desenfado
o tal vez si hiciste,
corriste a su lado,
mas sé que algún día
serán tan extraños
y tú tendrás frío
y vendrás caminando
tal vez ese día
con cruel desenfado
yo daré la vuelta
pues te habré olvidado.
le besas la boca,
le tocas las manos,
le miras los ojos,
sonríen tus labios,
le oyes las horas,
quizás ya es amado,
quizás sea inmenso
con que desenfado,
suspiras a veces
te sientas a su lado,
le abrazas tan hondo
que envidio sus brazos
caminan tan juntos
y duermen atados
rozando tu aliento
con que desenfado
son ambos alegres
y yo, qué me hago
y yo ya no existo
mi nombre indeseado,
los años perdidos
recuerdos pasados,
tú fuiste tan mía
y hoy que ha quedado,
quisiste ser otra
con que desenfado
dejaste mi cuerpo
a un lado tirado
y viste mi cielo
caer derrumbado
y no hiciste nada
con que desenfado
o tal vez si hiciste,
corriste a su lado,
mas sé que algún día
serán tan extraños
y tú tendrás frío
y vendrás caminando
tal vez ese día
con cruel desenfado
yo daré la vuelta
pues te habré olvidado.