Acaso tú y la miga de pan
hacéis una extraña renuncia a la tentación
de escribirte un poema.
Quizá una rosa y un beso virtual
se me fueron volando al hacerlo.
¡Qué osado me siento ante la cordura intachable del viento!
Sentirse como un elemento abstracto
y sin color, que en un rincón
conquista el hueco redondel de la luna,
abrazar al día
con esa tibieza dulce de los años
y abrir las ventanas,
en ejecución de nostalgia.
A un loco me refiero, sosteniendo un pájaro.
Ahora urge la claridad y que llene el aire
de ramas y esperas, de sombras y luces usadas
al fluir de las alas,
que busque en un vaso el caudal de la vida
y al deshabitar del alma una estrella
pensó en una flor para vos.
hacéis una extraña renuncia a la tentación
de escribirte un poema.
Quizá una rosa y un beso virtual
se me fueron volando al hacerlo.
¡Qué osado me siento ante la cordura intachable del viento!
Sentirse como un elemento abstracto
y sin color, que en un rincón
conquista el hueco redondel de la luna,
abrazar al día
con esa tibieza dulce de los años
y abrir las ventanas,
en ejecución de nostalgia.
A un loco me refiero, sosteniendo un pájaro.
Ahora urge la claridad y que llene el aire
de ramas y esperas, de sombras y luces usadas
al fluir de las alas,
que busque en un vaso el caudal de la vida
y al deshabitar del alma una estrella
pensó en una flor para vos.