Quinto Brena
Poeta adicto al portal
¡Qué cortos se vuelven los años junto a ti!
Cada día que aclara,
cada noche centelleante,
cada noche que como el mar tu duermes,
con la luna sobre ti, a mi lado recostada.
Y yo así te espero.
Espero hasta que despiertes;
porque me gusta como despiertas:
Como confundida, como buscando.
Y las horas se vuelven cortas.
Muy cortas a tu lado.
Te tomo en mis brazos.
te extiendo sobre mí,
y eres orilla del mar,
arena infinita.
Blanca, solitaria,
arrancas la luz del sol,
y luego la regalas en mil luces,
y como una brisa fresca siento tu amor,
que humedece mi piel.
Tú eres como aceite,
y yo como cuero seco que te absorbe.
Los días desbandan en recuerdos.
Eres de pronto,
una constelación nueva en mi cielo,
el polen que me fertiliza,
un oasis en mi desierto;
y entonces yo soy lobo, y tu serpiente:
Mi boca deseando tu sangre,
y tú como deseando envenenarme,
con tus besos.
Cada día que aclara,
cada noche centelleante,
cada noche que como el mar tu duermes,
con la luna sobre ti, a mi lado recostada.
Y yo así te espero.
Espero hasta que despiertes;
porque me gusta como despiertas:
Como confundida, como buscando.
Y las horas se vuelven cortas.
Muy cortas a tu lado.
Te tomo en mis brazos.
te extiendo sobre mí,
y eres orilla del mar,
arena infinita.
Blanca, solitaria,
arrancas la luz del sol,
y luego la regalas en mil luces,
y como una brisa fresca siento tu amor,
que humedece mi piel.
Tú eres como aceite,
y yo como cuero seco que te absorbe.
Los días desbandan en recuerdos.
Eres de pronto,
una constelación nueva en mi cielo,
el polen que me fertiliza,
un oasis en mi desierto;
y entonces yo soy lobo, y tu serpiente:
Mi boca deseando tu sangre,
y tú como deseando envenenarme,
con tus besos.
Última edición:
::