yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gustaría que llegaras en lo que queda de esta tarde
y que montada en un rayo de sol entraras por la ventana
como entra el polvo en las mañanas, bañado de luz y desperdigado;
me gustaría que al apartar la cortina entrara tu olor de mañana dominguera
y te sentaras a ver como te escribo este poema
o te diluyeras en el tinto de mi vaso para ingerirte por sorpresa.
Como me gustaría que al cerrar y abrir los ojos estuvieran tus ojos
mirando fijo mis manos danzando en el teclado y llenaras toda la habitación
con tu arrullo de paloma necia y juguetona;
podrías cantar esas mentiras que te gustan tanto y que salidas de tus labios
son arrumacos verdes como un sábado de agosto.
Podría poner tu cara en una fotografía o usar tus manos para hacer moldes de mi cuerpo;
como me gustaría que vinieras ahora, apagaras el televisor y encendieras tu deseo,
podríamos ir bailando un vals hasta mi cama o tirarnos como trapos en un rincón cualquiera.
Pero estas lejos y entonces solo me queda acariciarte con letras,
sentir el aleteo de tus miradas en mi piel y ponerme tenso como un arco sin tu piel...
pero seria un portento que salieras corriendo de donde estas ahora
y llegaras en el punto final de este poema, justo a tiempo para encender la noche con tus velas,
escuchar un disco viejo, dejar de escuchar ese viejo disco y fugarme por tu boca
hasta mañana.
y que montada en un rayo de sol entraras por la ventana
como entra el polvo en las mañanas, bañado de luz y desperdigado;
me gustaría que al apartar la cortina entrara tu olor de mañana dominguera
y te sentaras a ver como te escribo este poema
o te diluyeras en el tinto de mi vaso para ingerirte por sorpresa.
Como me gustaría que al cerrar y abrir los ojos estuvieran tus ojos
mirando fijo mis manos danzando en el teclado y llenaras toda la habitación
con tu arrullo de paloma necia y juguetona;
podrías cantar esas mentiras que te gustan tanto y que salidas de tus labios
son arrumacos verdes como un sábado de agosto.
Podría poner tu cara en una fotografía o usar tus manos para hacer moldes de mi cuerpo;
como me gustaría que vinieras ahora, apagaras el televisor y encendieras tu deseo,
podríamos ir bailando un vals hasta mi cama o tirarnos como trapos en un rincón cualquiera.
Pero estas lejos y entonces solo me queda acariciarte con letras,
sentir el aleteo de tus miradas en mi piel y ponerme tenso como un arco sin tu piel...
pero seria un portento que salieras corriendo de donde estas ahora
y llegaras en el punto final de este poema, justo a tiempo para encender la noche con tus velas,
escuchar un disco viejo, dejar de escuchar ese viejo disco y fugarme por tu boca
hasta mañana.