Angelito el entrerriano
Poeta fiel al portal
Si tú, eres la luna, déjame que sea,
el lucero aquel que alumbra tu piel,
que va serpenteando por el cielo gris,
buscando tu boca que me haga feliz.
A veces me grabo en las alas del viento,
para que mis dedos se enrede en tu pelo
y puedas sentir, mi brisa de amor
en todo tu cuerpo, que es mí deseo.
Si tú eres la luna, déjame que sea,
el lucero aquel que besa tu piel,
que tengo encendida la piel del amor,
para que tú seas la joya más grande,
que quiere éste hombre en su corazón.
Si tú eres la luna, déjame que sea,
el lucero aquel, que brille en tus ojos,
para que te bañes en el mar de los míos.
Y pueda sentir que tú estás conmigo,
buscando ramitas a la orilla del río.
Cuando tus labios se peguen al mío,
seremos ese beso que se hará sentir,
en toda la franja del atardecer.
el lucero aquel que alumbra tu piel,
que va serpenteando por el cielo gris,
buscando tu boca que me haga feliz.
A veces me grabo en las alas del viento,
para que mis dedos se enrede en tu pelo
y puedas sentir, mi brisa de amor
en todo tu cuerpo, que es mí deseo.
Si tú eres la luna, déjame que sea,
el lucero aquel que besa tu piel,
que tengo encendida la piel del amor,
para que tú seas la joya más grande,
que quiere éste hombre en su corazón.
Si tú eres la luna, déjame que sea,
el lucero aquel, que brille en tus ojos,
para que te bañes en el mar de los míos.
Y pueda sentir que tú estás conmigo,
buscando ramitas a la orilla del río.
Cuando tus labios se peguen al mío,
seremos ese beso que se hará sentir,
en toda la franja del atardecer.
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