Byroniana
Poeta fiel al portal
Deseos de un comienzo.
Que las burbujas incendien
las humildades del corazón,
y que los dolores no perpetúen
las lágrimas venideras.
Que no se apaguen las esperanzas
y se emborrachen las estrellas
que desparraman el alma.
Que los ojos de algún niño
en los rincones del hambre
se alimenten de ilusiones,
aunque sigan muriendo
a nuestro alcance,
por nuestra culpa,
por el coraje.
Que seamos los mismos capitalistas
que de vanalidades se rinden,
que sigamos sin aprender
lo que no queriendo sufrir
ansiamos aprender.
Que seamos humanos
deshojando la maldad,
que seamos idealistas,
muy teóricos, soñadores,
que seamos mejores,
los errantes
y acertantes
que caminan por las flores
y otras veces por dolores,
que seamos un año más,
el que nace o el que vive,
el que sufre o el que muere,
que seamos un día más,
que seamos algo más,
que seamos el mañana,
el siempre, el nunca,
el ahora, justo el instante
en que cambia un número
y andamos a la eternidad.
Que las burbujas incendien
las humildades del corazón,
y que los dolores no perpetúen
las lágrimas venideras.
Que no se apaguen las esperanzas
y se emborrachen las estrellas
que desparraman el alma.
Que los ojos de algún niño
en los rincones del hambre
se alimenten de ilusiones,
aunque sigan muriendo
a nuestro alcance,
por nuestra culpa,
por el coraje.
Que seamos los mismos capitalistas
que de vanalidades se rinden,
que sigamos sin aprender
lo que no queriendo sufrir
ansiamos aprender.
Que seamos humanos
deshojando la maldad,
que seamos idealistas,
muy teóricos, soñadores,
que seamos mejores,
los errantes
y acertantes
que caminan por las flores
y otras veces por dolores,
que seamos un año más,
el que nace o el que vive,
el que sufre o el que muere,
que seamos un día más,
que seamos algo más,
que seamos el mañana,
el siempre, el nunca,
el ahora, justo el instante
en que cambia un número
y andamos a la eternidad.