reltih
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Loca! Me llamas, me besas
me vives, me palpas.
Loca, que se mece en tus brazos
se bebe tu esencia a tragos,
así soy loca por ti... loca!
Y me encantan tus locuras
porque entre sorbos,
dejo que te lleves en suspiros
mi virilidad, mi lujuria de ti
y loco me vuelven tus cadencias,
tus intentos de escapes…,
envuelta en gemidos,
este lecho recorres
en torrentes que seducen,
que enervan a perseguirte.
Mi cuerpo sudoroso, excitado
te habla de lo que has provocado;
se arquea contundente mi espalda
mi boca se aferra a la tuya
deseando extraerte el alma;
Convulsiones me van invadiendo
tu virilidad placentera me enerva,
altera el deseo en todas mis células;
como puedo negar el ser ahora
la mujer que tu vuelves toda hoguera;
calla loca solo siénteme;
sol, lunas, nébulas y estrellas
te dejaré plasmadas con mi semen,
quemaran al esculpir tu vientre
en mi saciedad por tu carne,
impregnada en ráfagas infinitas de placer;
Dos humedades en un ósculo,
tu lengua saciada en mi lengua
me gusta mirarte así,
postrado de lujuria ante mí
mis manos aferradas a tus muslos,
enaltecidos soles son mis pezones
temblando mis piernas
ante tu embate embravecido
nos vamos invadiendo de humedades
desfallecientes al fin quedamos
estallido de mil orgasmos,
unión eterna de un placido latir.
Y el amor ha sido conjugado en plural,
en un abrazo que nuestros cuerpos
en su euforia, no sintieron.
Copyright © 2009 Derechos Reservados
me vives, me palpas.
Loca, que se mece en tus brazos
se bebe tu esencia a tragos,
así soy loca por ti... loca!
Y me encantan tus locuras
porque entre sorbos,
dejo que te lleves en suspiros
mi virilidad, mi lujuria de ti
y loco me vuelven tus cadencias,
tus intentos de escapes…,
envuelta en gemidos,
este lecho recorres
en torrentes que seducen,
que enervan a perseguirte.
Mi cuerpo sudoroso, excitado
te habla de lo que has provocado;
se arquea contundente mi espalda
mi boca se aferra a la tuya
deseando extraerte el alma;
Convulsiones me van invadiendo
tu virilidad placentera me enerva,
altera el deseo en todas mis células;
como puedo negar el ser ahora
la mujer que tu vuelves toda hoguera;
calla loca solo siénteme;
sol, lunas, nébulas y estrellas
te dejaré plasmadas con mi semen,
quemaran al esculpir tu vientre
en mi saciedad por tu carne,
impregnada en ráfagas infinitas de placer;
Dos humedades en un ósculo,
tu lengua saciada en mi lengua
me gusta mirarte así,
postrado de lujuria ante mí
mis manos aferradas a tus muslos,
enaltecidos soles son mis pezones
temblando mis piernas
ante tu embate embravecido
nos vamos invadiendo de humedades
desfallecientes al fin quedamos
estallido de mil orgasmos,
unión eterna de un placido latir.
Y el amor ha sido conjugado en plural,
en un abrazo que nuestros cuerpos
en su euforia, no sintieron.
Copyright © 2009 Derechos Reservados
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