En dónde estás, Amor,
en que ilusión,
perdido entre su aroma.
Y te llamo
y no me oyes,
porque mi voz
es un susurro.
Y me alumbras,
y no te siento,
por hallarme
tan lejos
de tu sombra.
Y te busco,
pero desconozco tu forma,
el nombre de tu ilusión
tan honda.