Rosalways
Poeta recién llegado
Tardes oscuras, cortinas silentes
que cortan el aire con latidos tenues.
Crepúsculos rojos, teñidos de duelo
buscando oxígeno con puro anhelo.
Desgarros del alma que grita clemencia
al dolor, que no quiere darle una tregua.
Jirones de vida colgando en sus manos
que se alzan vacías, rotas sin encanto.
Laberintos trazados dentro de los ojos
tanteando salidas en espejos rotos;
llenos de la angustia de días marcados
por el temor, la rabia y el desencanto.
Travesías arduas buscando esas luces
que parecen hallarse al final de los túneles;
le sangran los píes los lleva descalzos
no le alcanza la piel, de errar tanto.
Fantasmas pasados con su aliento fétido
rompen su equilibrio, frágil e incierto.
La alborada llega, mas no puede verla,
se lo impide la venda que colgó aquel día
cuando, entregando su pasión, perdió su vida.
que cortan el aire con latidos tenues.
Crepúsculos rojos, teñidos de duelo
buscando oxígeno con puro anhelo.
Desgarros del alma que grita clemencia
al dolor, que no quiere darle una tregua.
Jirones de vida colgando en sus manos
que se alzan vacías, rotas sin encanto.
Laberintos trazados dentro de los ojos
tanteando salidas en espejos rotos;
llenos de la angustia de días marcados
por el temor, la rabia y el desencanto.
Travesías arduas buscando esas luces
que parecen hallarse al final de los túneles;
le sangran los píes los lleva descalzos
no le alcanza la piel, de errar tanto.
Fantasmas pasados con su aliento fétido
rompen su equilibrio, frágil e incierto.
La alborada llega, mas no puede verla,
se lo impide la venda que colgó aquel día
cuando, entregando su pasión, perdió su vida.