Desesperanza
Inclino mi ser
a tu cintura esbelta
tarareando en las caderas
de la imaginación,
donde crecen lirios
y palpitan mariposas
que rebosan de las copas
primorosas de mi voz.
Mi corazón danzante
divaga en tu torrente
y mi piel sigue tu aroma
al compás de un viejo son;
al unísono mis alas
a tus brazos rozan
como pétalo de rosa,
como gota de rocío,
voy danzando en tus cimientos
como en vals de quinceañera,
voy viajando a tu estela,
atravesando murallas de olvido,
sin pasaje de regreso
a tu cielo prohibido...
Sin ti, sólo soy
un viejo cántaro vacío.
Inclino mi ser
a tu cintura esbelta
tarareando en las caderas
de la imaginación,
donde crecen lirios
y palpitan mariposas
que rebosan de las copas
primorosas de mi voz.
Mi corazón danzante
divaga en tu torrente
y mi piel sigue tu aroma
al compás de un viejo son;
al unísono mis alas
a tus brazos rozan
como pétalo de rosa,
como gota de rocío,
voy danzando en tus cimientos
como en vals de quinceañera,
voy viajando a tu estela,
atravesando murallas de olvido,
sin pasaje de regreso
a tu cielo prohibido...
Sin ti, sólo soy
un viejo cántaro vacío.