Andres Maizel
Poeta fiel al portal
Capto silencio,
es demasiada calma,
agresor que no lastima,
ni siquiera con piña,
peor con su palma.
Rompe el minuto eterno,
suena como llaverito,
solo es bulla no es infierno,
grita el metalerito,
Pálido como la muerte,
sin pauta y cancherito,
con ortografía incoherente.
No llega ni a los talones de Almafuerte.
Sin actitud y ese traje,
adjetivo que no procura,
maquillado en pelaje,
es gentil como cura.
Desfilan muchos peros,
cuando mira al espejo,
apesta como húmedo ropero,
inseguro llevan un complejo.
Un grupo de cangrejos,
caminando para atrás,
al prestar atención
solo con ver sabrás,
son solo pendejos.
es demasiada calma,
agresor que no lastima,
ni siquiera con piña,
peor con su palma.
Rompe el minuto eterno,
suena como llaverito,
solo es bulla no es infierno,
grita el metalerito,
Pálido como la muerte,
sin pauta y cancherito,
con ortografía incoherente.
No llega ni a los talones de Almafuerte.
Sin actitud y ese traje,
adjetivo que no procura,
maquillado en pelaje,
es gentil como cura.
Desfilan muchos peros,
cuando mira al espejo,
apesta como húmedo ropero,
inseguro llevan un complejo.
Un grupo de cangrejos,
caminando para atrás,
al prestar atención
solo con ver sabrás,
son solo pendejos.