Mitra
Poeta adicto al portal
Vibra aquella nota
sucumbe fútil entre el crepitar,
desde mis órganos
haciendo estéril el umbral
de mis ya derrotas...
Y se estanca, cobra...
que danza hipnótica entre mis venas
mordiendo y llora
en su vibrato diafragmático, reseca
mi lengua ya rota.
Entre las polillas
que dejó tu moribunda leña;
entre la lumbre ida;
entre mis pestañas, las brechas
quebradas, caídas.
Acordeón, ¡baila!
tus oleajes, falta que se agota
pegando pedazos
de una foto desgarrada y torna
su marco con vida.
Y hasta creo leerte,
entre la voz del tiempo, musical
de un tango que agudo
trae aquel farol, luz clandestina;
memoria de pieles.
Una ausencia, se va...
en el violín entre su textura,
algarrobo criollo,
y mistol gimiendo ataduras
en tus cuerdas, rozo.
Su arco; recita;
tus gritos perdidos entre el tango;
tus venas, suplican,
mudas entre los gritos del piano;
tu nota marchita.
sucumbe fútil entre el crepitar,
desde mis órganos
haciendo estéril el umbral
de mis ya derrotas...
Y se estanca, cobra...
que danza hipnótica entre mis venas
mordiendo y llora
en su vibrato diafragmático, reseca
mi lengua ya rota.
Entre las polillas
que dejó tu moribunda leña;
entre la lumbre ida;
entre mis pestañas, las brechas
quebradas, caídas.
Acordeón, ¡baila!
tus oleajes, falta que se agota
pegando pedazos
de una foto desgarrada y torna
su marco con vida.
Y hasta creo leerte,
entre la voz del tiempo, musical
de un tango que agudo
trae aquel farol, luz clandestina;
memoria de pieles.
Una ausencia, se va...
en el violín entre su textura,
algarrobo criollo,
y mistol gimiendo ataduras
en tus cuerdas, rozo.
Su arco; recita;
tus gritos perdidos entre el tango;
tus venas, suplican,
mudas entre los gritos del piano;
tu nota marchita.
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