¡No!, prometo no volver a llorar entre las sabanas
mirando tu fotografía de un modo escalofriante.
Es cierto tengo que conseguir no volver tiempo atrás
en busca de una caricia despojada por el tiempo.
Eras mi sol, el verano alegre, la irremediable
fantasía de vivir, de sentirme privilegiado,
mas hoy son solo recuerdos, huellas que me lastiman
y me atormentan más que tu ausencia misma.
Yo perduraba aun con la creencia ignorante
de volverte a ver acariciando mis sueños,
pero en vano es la espera pues tu silueta se va
borrando con cada día, con cada año.
Ya marchito estoy como una flor, muriendo
en el desierto sin beber de tus besos,
sin sentir una caricia tuya sobre mi frio cuerpo
impidiéndome morir en esta lenta angustia.
Lo sabes tú dueña amada que este tiempo
aislado de ti ha sido como una cruz en mis días,
estoy desorbitado, abatido, mirando al mundo
desplomarse frente a mí, sin remedio alguno.
¡Entiéndelo! no soporto un segundo más,
¡Ven, sujeta mi brazo, seca las lágrimas de
mi rostro desteñido y abrázame con fuerza!,
porque si no vuelvo a verte la cúpula de tu recuerdo
me encerrara y me alejara de la vida.
mirando tu fotografía de un modo escalofriante.
Es cierto tengo que conseguir no volver tiempo atrás
en busca de una caricia despojada por el tiempo.
Eras mi sol, el verano alegre, la irremediable
fantasía de vivir, de sentirme privilegiado,
mas hoy son solo recuerdos, huellas que me lastiman
y me atormentan más que tu ausencia misma.
Yo perduraba aun con la creencia ignorante
de volverte a ver acariciando mis sueños,
pero en vano es la espera pues tu silueta se va
borrando con cada día, con cada año.
Ya marchito estoy como una flor, muriendo
en el desierto sin beber de tus besos,
sin sentir una caricia tuya sobre mi frio cuerpo
impidiéndome morir en esta lenta angustia.
Lo sabes tú dueña amada que este tiempo
aislado de ti ha sido como una cruz en mis días,
estoy desorbitado, abatido, mirando al mundo
desplomarse frente a mí, sin remedio alguno.
¡Entiéndelo! no soporto un segundo más,
¡Ven, sujeta mi brazo, seca las lágrimas de
mi rostro desteñido y abrázame con fuerza!,
porque si no vuelvo a verte la cúpula de tu recuerdo
me encerrara y me alejara de la vida.