Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
2. Deshojando una rosa(2da parte)
Diálogos: “Daniel Ambrosio” Urdemales Juana Rosa
Don Luis Plaza Abuela Garzón
Permítame presentarle
querida a mi nuevo socio,
Su nombre Daniel Ambrosio
de seguro va a encantarle.
Es un gusto saludarle.
Mi señora es un placer.
Ven ahora a conocer
esta tremenda casona.
Herencia de Los Carmona
para quien es mi mujer.
Al mirarnos al momento
hallé su complicidad
Juana Rosa de verdad
iba a darle un escarmiento.
Con permiso, digo atento.
Mirándola con amor
Adelante por favor.
Me responde muy ligero,
Permítame su sombrero;
bienvenido buen señor.
Estuvimos mucho rato
conversando de negocios
nos convertimos en socios
y firmamos un contrato.
En la cena le relato
sobre mi compra oportuna
invirtiendo una fortuna
en una mina de plata*.
Ha sido una noche grata
y afable como ninguna.
Pero quédese un momento
beberemos un manjar,
vamos a la sala estar.
Por su puesto. Le comento.
Miro a Rosita contento
que me espere hasta las diez.
Luego de un whisky irlandés
don Lucho queda embriagado,
me le escabullo a un costado
y saludo muy cortés.
*Mina Los Arqueros ubicada en 1825 las cercanías de Coquimbo
Perteneciente a la Chilean Mining Association

¡¡Buenas noches bella dama!!
¡¡Por Dios Daniel!! ¿Qué hace aquí?
Me he escapado desde ahí
vengo a visitar su cama.
¿Qué pasa si Luis lo llama?
Saldría de aquí cascando
Tranquila, que está roncando
acostado en un diván.
Si los sirvientes no están
podemos seguir charlando.
Es otra velada hermosa
en esa bella mansión
me devoré con pasión,
esa fruta deliciosa.
Aquella mujer preciosa
era mía hasta los huesos,
Todos aquellos sucesos
serían de forma tal
que el castigo a ese animal
le rompería los sesos.
A don Luis lo conocí
en el Club social Los Leones
en donde grandes hombrones
se reunían allí.
Mister Andrew Connoly
Me presentó cual testigo,
como empresario y amigo
de una gran minera inglesa.
Su aspiración y torpeza
serviría a mi castigo.
Su ambición tan elocuente
provocaría su ruina.
Pues al mostrarle una mina
de plata supuestamente;
invertiría impaciente
cual socio capitalista.
El primero de la lista
en obtener beneficios,
pero en gajes del oficio
perdería hasta la vista.
Parto y le entrego a mi amor
todo el dinero invertido,
don Luis se queda perdido
con acciones sin valor.
Pero es tanto su fervor
por obtener mas dinero
que en el club es el primero
en revender cada acción
y es su tremenda ambición
la que lo deja sin fuero.
Alguien quiso sin temor
cambiar acciones en plata
descubriendo en forma ingrata
esas actas sin valor.
Entonces surgió el clamor
culpando a Luis por engaño.
Debía pagar por daños
ocasionado a sus socios
Se le hundieron los negocios
y fue preso por cinco años.
Juana Rosa al quedar sola
recibió total apoyo,
sin entender el embrollo
ni toda esa batahola.
Fue su abuelita española
quien se mudó a la mansión.
Rosa acusó de agresión
a su marido recluso,
fue acusado por abuso
y recibió excomunión.

Por un mes tuve que huir
disfrazado de gitana
que instalada en la mañana
les leía el porvenir.
Solo así pude seguir
en esa ciudad nortina.
Una tarde en una esquina
las vi camino a la playa
Ambas iban de chupalla
hacia la arena costina.

Las seguí con precaución
hasta un lindo restaurante,
en donde yo muy campante
me metí con decisión.
Mas luego con discreción
me allego junto a su mesa.
Salga de aquí. Alguien expresa.
Es un garzón enojado.
Es que ella es nuestro invitado.
Dice Rosa de sorpresa.
Nany quiero presentarte
a Daniela la gitana
Un placer. Dice la anciana
Tu futuro va a indicarte.
Esta lectura es un arte
Muy antigua y misteriosa,
una predicción virtuosa
sobre un posible futuro.
Pues nada de esto es seguro
usted decide preciosa.
Estuve por una hora
aconsejando a la dama
luego Rosa me reclama
con mirada decidora.
Es usted encantadora.
pero debemos marcharnos,
quizás pueda visitarnos
mañana después de comer.
Y así quizás aprender
la forma de relajarnos.
Partí rumbo a su casita
y conversamos de todo,
le dije que sobre todo
ansiaba aquella visita.
Quiero que sepas Rosita
que lo nuestro no es posible,
pues yo me volví invisible
tras huir de la justicia.
y esta es la ocasión propicia
para un adiós admisible.
Ella se lanza en mis brazos
Y me besa con descaro.
Después su cama da amparo
a desenfrenos y abrazos.
Luego queda hecha pedazos
al llegar la despedida,
lo bueno que en esta vida
todo tiene su momento.
Por eso digo contento
Bien ama el que nunca olvida.
Fin
querida a mi nuevo socio,
Su nombre Daniel Ambrosio
de seguro va a encantarle.
Es un gusto saludarle.
Mi señora es un placer.
Ven ahora a conocer
esta tremenda casona.
Herencia de Los Carmona
para quien es mi mujer.
Al mirarnos al momento
hallé su complicidad
Juana Rosa de verdad
iba a darle un escarmiento.
Con permiso, digo atento.
Mirándola con amor
Adelante por favor.
Me responde muy ligero,
Permítame su sombrero;
bienvenido buen señor.
Estuvimos mucho rato
conversando de negocios
nos convertimos en socios
y firmamos un contrato.
En la cena le relato
sobre mi compra oportuna
invirtiendo una fortuna
en una mina de plata*.
Ha sido una noche grata
y afable como ninguna.
Pero quédese un momento
beberemos un manjar,
vamos a la sala estar.
Por su puesto. Le comento.
Miro a Rosita contento
que me espere hasta las diez.
Luego de un whisky irlandés
don Lucho queda embriagado,
me le escabullo a un costado
y saludo muy cortés.
*Mina Los Arqueros ubicada en 1825 las cercanías de Coquimbo
Perteneciente a la Chilean Mining Association

¡¡Buenas noches bella dama!!
¡¡Por Dios Daniel!! ¿Qué hace aquí?
Me he escapado desde ahí
vengo a visitar su cama.
¿Qué pasa si Luis lo llama?
Saldría de aquí cascando
Tranquila, que está roncando
acostado en un diván.
Si los sirvientes no están
podemos seguir charlando.
Es otra velada hermosa
en esa bella mansión
me devoré con pasión,
esa fruta deliciosa.
Aquella mujer preciosa
era mía hasta los huesos,
Todos aquellos sucesos
serían de forma tal
que el castigo a ese animal
le rompería los sesos.
A don Luis lo conocí
en el Club social Los Leones
en donde grandes hombrones
se reunían allí.
Mister Andrew Connoly
Me presentó cual testigo,
como empresario y amigo
de una gran minera inglesa.
Su aspiración y torpeza
serviría a mi castigo.
Su ambición tan elocuente
provocaría su ruina.
Pues al mostrarle una mina
de plata supuestamente;
invertiría impaciente
cual socio capitalista.
El primero de la lista
en obtener beneficios,
pero en gajes del oficio
perdería hasta la vista.
Parto y le entrego a mi amor
todo el dinero invertido,
don Luis se queda perdido
con acciones sin valor.
Pero es tanto su fervor
por obtener mas dinero
que en el club es el primero
en revender cada acción
y es su tremenda ambición
la que lo deja sin fuero.
Alguien quiso sin temor
cambiar acciones en plata
descubriendo en forma ingrata
esas actas sin valor.
Entonces surgió el clamor
culpando a Luis por engaño.
Debía pagar por daños
ocasionado a sus socios
Se le hundieron los negocios
y fue preso por cinco años.
Juana Rosa al quedar sola
recibió total apoyo,
sin entender el embrollo
ni toda esa batahola.
Fue su abuelita española
quien se mudó a la mansión.
Rosa acusó de agresión
a su marido recluso,
fue acusado por abuso
y recibió excomunión.

Por un mes tuve que huir
disfrazado de gitana
que instalada en la mañana
les leía el porvenir.
Solo así pude seguir
en esa ciudad nortina.
Una tarde en una esquina
las vi camino a la playa
Ambas iban de chupalla
hacia la arena costina.

Las seguí con precaución
hasta un lindo restaurante,
en donde yo muy campante
me metí con decisión.
Mas luego con discreción
me allego junto a su mesa.
Salga de aquí. Alguien expresa.
Es un garzón enojado.
Es que ella es nuestro invitado.
Dice Rosa de sorpresa.
Nany quiero presentarte
a Daniela la gitana
Un placer. Dice la anciana
Tu futuro va a indicarte.
Esta lectura es un arte
Muy antigua y misteriosa,
una predicción virtuosa
sobre un posible futuro.
Pues nada de esto es seguro
usted decide preciosa.
Estuve por una hora
aconsejando a la dama
luego Rosa me reclama
con mirada decidora.
Es usted encantadora.
pero debemos marcharnos,
quizás pueda visitarnos
mañana después de comer.
Y así quizás aprender
la forma de relajarnos.
Partí rumbo a su casita
y conversamos de todo,
le dije que sobre todo
ansiaba aquella visita.
Quiero que sepas Rosita
que lo nuestro no es posible,
pues yo me volví invisible
tras huir de la justicia.
y esta es la ocasión propicia
para un adiós admisible.
Ella se lanza en mis brazos
Y me besa con descaro.
Después su cama da amparo
a desenfrenos y abrazos.
Luego queda hecha pedazos
al llegar la despedida,
lo bueno que en esta vida
todo tiene su momento.
Por eso digo contento
Bien ama el que nunca olvida.
Fin
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