LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
DESIERTO DE DELGADA AURORA
Un viento especial me sumerge en tu desierto,
pasos de recorridos inciertos entre las suaves dunas,
pensamientos abiertos entre pasos de sólidas huellas.
Enfrente los silencios, el silencio
que oculta la cara robada
por el viento de las ilusiones.
Mis pasos desafiando al eco de un corazón,
sentencias expuestas de una duna tras otra
a las salidas del sol vibrante
viaje lento del débil caminar.
Mi odisea en la tuya,
desierto de formas sosegadas
veredas para pensar vertientes
de granos de arena corroídos
por la experiencia nunca ajena.
Bella duna, me siento para calmar
el agotamiento de las seis siguientes,
la próxima salida del sol, la tuya,
me llevara a la posesión de tu reposo.
Mirar en tu piel de dorado oro,
sucumbir para ser mía en la sed
y yo tuyo abrazado por la suavidad
de tus aromas de historia pensada.
Cautivo, casi desnudo me abro a tus
amaneceres cuando el fulgor fresco
de la noche se siente como único,
allí, al final de la loma tú, única palmera.
Sombra acogedora, lugar secreto
nacimiento de vida en pasión, espacio
para prometerse en la infinita mirada
de tus sombras de arenas dóciles.
Graciosamente los cuatro pies, dejan
su huella en el aroma de las arenas
que reflejan el perfume de una oración,
la nuestra, engrandecida y amable.
* * * * * * *
luzyabsenta
Un viento especial me sumerge en tu desierto,
pasos de recorridos inciertos entre las suaves dunas,
pensamientos abiertos entre pasos de sólidas huellas.
Enfrente los silencios, el silencio
que oculta la cara robada
por el viento de las ilusiones.
Mis pasos desafiando al eco de un corazón,
sentencias expuestas de una duna tras otra
a las salidas del sol vibrante
viaje lento del débil caminar.
Mi odisea en la tuya,
desierto de formas sosegadas
veredas para pensar vertientes
de granos de arena corroídos
por la experiencia nunca ajena.
Bella duna, me siento para calmar
el agotamiento de las seis siguientes,
la próxima salida del sol, la tuya,
me llevara a la posesión de tu reposo.
Mirar en tu piel de dorado oro,
sucumbir para ser mía en la sed
y yo tuyo abrazado por la suavidad
de tus aromas de historia pensada.
Cautivo, casi desnudo me abro a tus
amaneceres cuando el fulgor fresco
de la noche se siente como único,
allí, al final de la loma tú, única palmera.
Sombra acogedora, lugar secreto
nacimiento de vida en pasión, espacio
para prometerse en la infinita mirada
de tus sombras de arenas dóciles.
Graciosamente los cuatro pies, dejan
su huella en el aroma de las arenas
que reflejan el perfume de una oración,
la nuestra, engrandecida y amable.
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luzyabsenta