Mares Josefina
Poeta recién llegado
Cada uno lleva cargando su propia muerte,
su propio destino en las espaldas.
Se siente solo.
desamparado, triste...
en el vaivén del tiempo mueren …sus entrañas.
Cada uno arrastra sus propias huellas,
no desiste en el paso aunque le duela,
va cabalgando lento, muerto por dentro...
vivo por fuera.
Cada uno se encierra en su dolor hiriente,
como una ostra se hunde en la marea
y no se deja tocar, ni ver, ni oler,
llevando espinas, sangrando…
como un erizo en viceversa.
Cada uno se muere…
y su muerte le sabe…¡tal vez!.
Lo cierto es que no somos diferentes.
su propio destino en las espaldas.
Se siente solo.
desamparado, triste...
en el vaivén del tiempo mueren …sus entrañas.
Cada uno arrastra sus propias huellas,
no desiste en el paso aunque le duela,
va cabalgando lento, muerto por dentro...
vivo por fuera.
Cada uno se encierra en su dolor hiriente,
como una ostra se hunde en la marea
y no se deja tocar, ni ver, ni oler,
llevando espinas, sangrando…
como un erizo en viceversa.
Cada uno se muere…
y su muerte le sabe…¡tal vez!.
Lo cierto es que no somos diferentes.