Alex Courant
Poeta adicto al portal
Creo ciegamente en la luz de tus pupilas.
Creo como un silencio cree en la fronda
las voces de su eco.
Creo como paredes que se derrumban
para acariciar del suelo el rostro de la verdad.
Creo que no creo que sólo nombres
perduren en donde la tierra crece.
Creo en ti y en mí como un olvido sin memoria,
como todo principio de los limbos
en el purgatorio de nuestros cuerpos.
Creo que creo creer en lo que no creo
como en la gastada aguja del tiempo
y sus minutos y segundos pasados.
Creo en el corazón quemado
resucitado de las cenizas.
Creo en tu amor como la sentencia a muerte,
como la cadena perpetua
en los barrotes de tus brazos.
Creo el sin principio y el no fin de la caricia,
en la sombra del beso
a sombra de nuestras sombras.
Creo en la equidistancia de tus senos,
en la ventana abierta de tu pecho
donde creo en el viento
como un pájaro de alas soñadas.
.
Creo como un silencio cree en la fronda
las voces de su eco.
Creo como paredes que se derrumban
para acariciar del suelo el rostro de la verdad.
Creo que no creo que sólo nombres
perduren en donde la tierra crece.
Creo en ti y en mí como un olvido sin memoria,
como todo principio de los limbos
en el purgatorio de nuestros cuerpos.
Creo que creo creer en lo que no creo
como en la gastada aguja del tiempo
y sus minutos y segundos pasados.
Creo en el corazón quemado
resucitado de las cenizas.
Creo en tu amor como la sentencia a muerte,
como la cadena perpetua
en los barrotes de tus brazos.
Creo el sin principio y el no fin de la caricia,
en la sombra del beso
a sombra de nuestras sombras.
Creo en la equidistancia de tus senos,
en la ventana abierta de tu pecho
donde creo en el viento
como un pájaro de alas soñadas.
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