JULIO PICÓN PONCE
Poeta recién llegado
Sentado a la mesa, escarba en su mente,
una palabra o una idea que dé vida
a un verso, a una estrofa o a lo que sea,
para que nazca otra nueva poesía.
Sin embargo, él sigue pensativo,
inmóvil, concentrado y sin ninguna gota
de inspiración en sus brillantes ojos.
No puede seguir
ni terminar la prosa.