Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hice una pausa en el cristal de arena,
el tiempo escabulle a capricho,
el válido infatigable coraje que en
avatares de la noche insomne
amparó la atrayente sombra del goce.
La angustia del vil recuerdo paraliza,
pero el fresco matinal ahuyenta esos
vestigios tristes y aploma recuerdos.
Entibia con tu fragancia gentil pues
tuyos son mis ojos y nada son las
ajustadas fugacidades del tiempo.
Ya no arañan los fragores cernidos
y la soledad de antaño ríe desnuda
dejando señales ardorosas que
desplomaron la lluvia en las inertes
paredes del laberinto...
el tiempo escabulle a capricho,
el válido infatigable coraje que en
avatares de la noche insomne
amparó la atrayente sombra del goce.
La angustia del vil recuerdo paraliza,
pero el fresco matinal ahuyenta esos
vestigios tristes y aploma recuerdos.
Entibia con tu fragancia gentil pues
tuyos son mis ojos y nada son las
ajustadas fugacidades del tiempo.
Ya no arañan los fragores cernidos
y la soledad de antaño ríe desnuda
dejando señales ardorosas que
desplomaron la lluvia en las inertes
paredes del laberinto...