Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Te siento de repente mío, a mi lado,
complaciéndome, danzando a mi ritmo.
Casi como tacto
casi como beso
casi como lengua en mi lengua.
Fugaz, esbelto, cortés.
Y eres ritmo y noche a medio día
y procaz en medio de correctas maneras.
Casi masturbándome sin que apenas lo advierta
y gimo ante el placer que sientes
de saberme subyugada a tu pericia
a tu manipulación.
Casi no te advierto hasta que han pasado los días
hasta que siento que te extraño.
No, no te deseo, pero tu tacto me hace gemir.
No, no te sueño, pero tu voz me toca con voces de belleza
translúcida, poética, brillante.
Eres brillante
y yo me dejo deslumbrar por tus espejitos.
Soy una india ingenua ante tus artificios de conquistador de ultramar.
Hombre barbado, de rubia barba y ojos azules como cubos profundos.
Roncas resonancias tu voz de timbres sonoros,
música, rumor, eco, caricia, placer.