marquelo
Negrito villero
Cuando el ojo agotó toda su visión
Cuando en tu laberinto
Tu nombre serpentea con su cola de mecha de pólvora
De incienso que bate sus alas
Hasta vestir el más blasfemo rezo pagano
A tu ancha investidura
Donde el cangrejo corre para que la arena no le ciegue su camino
Donde las anchas espaldas del mar se enrollan cada día entre los dientes de humo que golpean las puertas de todas las bibliotecas rosas del corazón
Mientras la sangre espera una voz sedienta de globo aerostático.
A mis manos que abren de lado a lado el infierno
Para observar el estallido creciente
Del único sitio donde tu sexo respira
Y todas las almas respiran subiendo
La concupisciente escalera del ardor
De la condena vestida de levita
A mis notas musicales impuestas en el papel
Como un reflejo del labio en los cristales
Cuando todo se resume a un banco del parque/ a una hora que salta del tablón
Y a la caducidad triste de las rosas y la espera.
Cuando en tu laberinto
Tu nombre serpentea con su cola de mecha de pólvora
De incienso que bate sus alas
Hasta vestir el más blasfemo rezo pagano
A tu ancha investidura
Donde el cangrejo corre para que la arena no le ciegue su camino
Donde las anchas espaldas del mar se enrollan cada día entre los dientes de humo que golpean las puertas de todas las bibliotecas rosas del corazón
Mientras la sangre espera una voz sedienta de globo aerostático.
A mis manos que abren de lado a lado el infierno
Para observar el estallido creciente
Del único sitio donde tu sexo respira
Y todas las almas respiran subiendo
La concupisciente escalera del ardor
De la condena vestida de levita
A mis notas musicales impuestas en el papel
Como un reflejo del labio en los cristales
Cuando todo se resume a un banco del parque/ a una hora que salta del tablón
Y a la caducidad triste de las rosas y la espera.