Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desnudes, libertad de la piel,
olor, sensación, suavidad,
te sueño consiente en cada roce,
te ansío desnudo en cada arresto,
te pretendo obsceno en cada goce,
cómplice de mis manos
que soñolientas recorren tu desnudo,
palabra concreta
que el hombre le ha provocado tajiversar
transformándola en libertinaje desmedido
que atolondrado no alcanza a vislumbrar
la sensualidad pura de tu nombre.
Desnudes, libertad del espíritu,
mancebo me abro con infinita saciedad
pienso en los años que han pasado sin conocerte
y que el tiempo se ha encargado en quebrajar
causando las fisuras, estrías y llagas,
que no sólo han dolido en mi piel
sino, también, a llorado mi alma.
¿Has sentido la libertad de tu desnudes?,
pues conócela y subyúgate a su encanto,
encanto que clérigos insisten en desterrar de tu sien,
pues convirtieron en blasfemia su nombre,
blasfemia que igual a pecado concientizan desde tu niñez,
despierta y abre tus sentidos diáfanos,
no permitas que lo poco que aún te queda de verdad,
se contagie con inhibición y perverso puritanismo,
desteta tu boca y bebe la leche de la piel
sáciate con la sábana suave que es irresistible a su roce,
concluye con el acto que ataron tu crecer.
Desnuda y con sombrero
recitaba un cantor en la Habana
y me hacia sumir en mis sentidos
encontrando la veracidad en su prédica,
ahora es tu tiempo
y te propongo la oportunidad de conocerte
y que la desnudez que descubras,
resístela, gózala, respírala,
acógela sin pudor,
pues eres tú y es tú verdad,
aquí y hoy te entrego la oportunidad,
para que acabes estos versos,
que nació, creció y que deseo termines para mi.....
olor, sensación, suavidad,
te sueño consiente en cada roce,
te ansío desnudo en cada arresto,
te pretendo obsceno en cada goce,
cómplice de mis manos
que soñolientas recorren tu desnudo,
palabra concreta
que el hombre le ha provocado tajiversar
transformándola en libertinaje desmedido
que atolondrado no alcanza a vislumbrar
la sensualidad pura de tu nombre.
Desnudes, libertad del espíritu,
mancebo me abro con infinita saciedad
pienso en los años que han pasado sin conocerte
y que el tiempo se ha encargado en quebrajar
causando las fisuras, estrías y llagas,
que no sólo han dolido en mi piel
sino, también, a llorado mi alma.
¿Has sentido la libertad de tu desnudes?,
pues conócela y subyúgate a su encanto,
encanto que clérigos insisten en desterrar de tu sien,
pues convirtieron en blasfemia su nombre,
blasfemia que igual a pecado concientizan desde tu niñez,
despierta y abre tus sentidos diáfanos,
no permitas que lo poco que aún te queda de verdad,
se contagie con inhibición y perverso puritanismo,
desteta tu boca y bebe la leche de la piel
sáciate con la sábana suave que es irresistible a su roce,
concluye con el acto que ataron tu crecer.
Desnuda y con sombrero
recitaba un cantor en la Habana
y me hacia sumir en mis sentidos
encontrando la veracidad en su prédica,
ahora es tu tiempo
y te propongo la oportunidad de conocerte
y que la desnudez que descubras,
resístela, gózala, respírala,
acógela sin pudor,
pues eres tú y es tú verdad,
aquí y hoy te entrego la oportunidad,
para que acabes estos versos,
que nació, creció y que deseo termines para mi.....