ecos del silencio
Poeta adicto al portal
junio 1
Tantas noches he caído en cautiverio,
tantas tardes se durmieron resignadas,
cada noche fue más honda y fue más fría
en la caja de los sueños postergada.
Fue tan duro el caminar por esa huella,
siempre agudo el respirar tanta desdicha,
aprendí que él que no mata, te atropella
y que existe la llamada "vil sonrisa".
Te esperé, entre mis ojos y mi pecho
y en mis sordos oídos tan atentos,
en mis huerfanas manos extendidas
floreciendo en ese muro de lamentos.
Tantas noches he caído en cautiverio,
tantas tardes se durmieron resignadas,
cada noche fue más honda y fue más fría
en la caja de los sueños postergada.
Fue tan duro el caminar por esa huella,
siempre agudo el respirar tanta desdicha,
aprendí que él que no mata, te atropella
y que existe la llamada "vil sonrisa".
Te esperé, entre mis ojos y mi pecho
y en mis sordos oídos tan atentos,
en mis huerfanas manos extendidas
floreciendo en ese muro de lamentos.
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