Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Ya inicié a marcar mi camino en el polvo suelto,
cenizas de mi propio cuerpo,
tus pies dejan sus marcas en mi luna,
polvos que se levantan
por las gotas de tus sollozos
que caen de tus arrepentidos ojos.
En vida y sin prisas solo anhelaba pequeña caricia,
ahora vestida de noche oscura, vienes a hacer reproches
de la ausencia que hay en mi de vida,
vienes a interrogarte por mi existencia
que un tu vida pasó como saeta.
Arboles que pasaban uno tras otro
en tu viaje indiferente a mi sonrisa,
vienes a que te oprima el pecho mi presencia perdida,
siempre dejabas para el futuro el cariño que te pedía.
Yo también tengo lágrimas secas como la harina,
que cualquier viento me puede volar muy lejos,
mis lamentos granos de arena, pasan en el reloj
de un lado a otro como locos en el sin tiempo.
Ahora pasmada y con la muerte despertadora de injusticias,
te envuelve el aura de mi alma y mi adoración implícita,
ahora me amas en un paisaje lleno de cipreses
para abrazar el aire, con el llanto triste de los feligreses.
No puedo tomar tu mano, soy un fantasma depresivo,
ahora ya como te amo, me lleno de aflicción,
ahora como paladeo tus besos que estando vivo
me los prohibiste, me lleno de exasperación.
Me lleno de rabia, solo tengo tus lágrimas,
gotas que hacen saltar el polvo de mi corazón inerte,
me extravío en la eternidad, que mala suerte,
ni mi espíritu te podrá acariciar, me desvanezco.
Me desintegro en el cosmos me pierdo, desaparezco,
solo y sin tu amor yo no se ni para donde voy,
pero me voy, me lleno de sentimiento,
navio perdido en lágrimas... de desolacion.
Ramón Maldonado Velarde
21/01/09
cenizas de mi propio cuerpo,
tus pies dejan sus marcas en mi luna,
polvos que se levantan
por las gotas de tus sollozos
que caen de tus arrepentidos ojos.
En vida y sin prisas solo anhelaba pequeña caricia,
ahora vestida de noche oscura, vienes a hacer reproches
de la ausencia que hay en mi de vida,
vienes a interrogarte por mi existencia
que un tu vida pasó como saeta.
Arboles que pasaban uno tras otro
en tu viaje indiferente a mi sonrisa,
vienes a que te oprima el pecho mi presencia perdida,
siempre dejabas para el futuro el cariño que te pedía.
Yo también tengo lágrimas secas como la harina,
que cualquier viento me puede volar muy lejos,
mis lamentos granos de arena, pasan en el reloj
de un lado a otro como locos en el sin tiempo.
Ahora pasmada y con la muerte despertadora de injusticias,
te envuelve el aura de mi alma y mi adoración implícita,
ahora me amas en un paisaje lleno de cipreses
para abrazar el aire, con el llanto triste de los feligreses.
No puedo tomar tu mano, soy un fantasma depresivo,
ahora ya como te amo, me lleno de aflicción,
ahora como paladeo tus besos que estando vivo
me los prohibiste, me lleno de exasperación.
Me lleno de rabia, solo tengo tus lágrimas,
gotas que hacen saltar el polvo de mi corazón inerte,
me extravío en la eternidad, que mala suerte,
ni mi espíritu te podrá acariciar, me desvanezco.
Me desintegro en el cosmos me pierdo, desaparezco,
solo y sin tu amor yo no se ni para donde voy,
pero me voy, me lleno de sentimiento,
navio perdido en lágrimas... de desolacion.
Ramón Maldonado Velarde
21/01/09
Última edición: