*diana grace*
Poeta recién llegado
Sin sentir vacío el otro lado de la cama, me llamas,
(Sin querer que ella regrese la buscas,)
te escapas
(Y corres tan lejos como tus pocas fuerzas te dejan,)
y de pronto caes al suelo
(A lo lejos te veo desapareciendo)
y la escuchas susurrando tu nombre en el viento,
esas suplicas que tu sabes que te acechan,
(vuelve a levantarte)
esas plegarias falsas que le hiciste a una cruz en su funeral,
pero todos sabemos, que lo único que quieres de la vida , es la muerte,
(y no descansas)
recuerdas las promesas rotas,
los espejos quebrados
(las heridas que te hicieron los pedazos de cristal)
tus miles de años de suerte mala,
tus manos temblorosas de frío cada tarde de invierno,
encendiendo a su lado un calentador,
y en la meza dos tazas juntas de chocolate caliente
(con dulce labial rosa una de ellas)
y dejándonos de culpas de recuerdos y de secretos,
sabemos ambos que siempre ahí una solución fácil para estas cosas
(aunque me mires de esa forma)
yo teniendo la muerte en mis manos
(como si esta fuera solo agua)
tu teniendo la vida en tu alma
yo teniendo el frío que tu anhelas
tu teniendo el espíritu que guardas,
yo siendo la muerte
y tu un simple mortal
hablemos de negocios,
no de falsas esperanzas,
seria como un tipo de contrato,
descansarías con tu amada y permanecerías a su lado,
quedarían inmóviles eternamente,,,pero juntos para siempre
(y piensas la situación, pues parece tentadora)
( y tendrás que pensar rápido , o mirarme desvanecerme)
y
hasta que lo decidas
nos volveremos a encontrar, en cada lagrima que dejes caer junto a las flores.
(Sin querer que ella regrese la buscas,)
te escapas
(Y corres tan lejos como tus pocas fuerzas te dejan,)
y de pronto caes al suelo
(A lo lejos te veo desapareciendo)
y la escuchas susurrando tu nombre en el viento,
esas suplicas que tu sabes que te acechan,
(vuelve a levantarte)
esas plegarias falsas que le hiciste a una cruz en su funeral,
pero todos sabemos, que lo único que quieres de la vida , es la muerte,
(y no descansas)
recuerdas las promesas rotas,
los espejos quebrados
(las heridas que te hicieron los pedazos de cristal)
tus miles de años de suerte mala,
tus manos temblorosas de frío cada tarde de invierno,
encendiendo a su lado un calentador,
y en la meza dos tazas juntas de chocolate caliente
(con dulce labial rosa una de ellas)
y dejándonos de culpas de recuerdos y de secretos,
sabemos ambos que siempre ahí una solución fácil para estas cosas
(aunque me mires de esa forma)
yo teniendo la muerte en mis manos
(como si esta fuera solo agua)
tu teniendo la vida en tu alma
yo teniendo el frío que tu anhelas
tu teniendo el espíritu que guardas,
yo siendo la muerte
y tu un simple mortal
hablemos de negocios,
no de falsas esperanzas,
seria como un tipo de contrato,
descansarías con tu amada y permanecerías a su lado,
quedarían inmóviles eternamente,,,pero juntos para siempre
(y piensas la situación, pues parece tentadora)
( y tendrás que pensar rápido , o mirarme desvanecerme)
y
hasta que lo decidas
nos volveremos a encontrar, en cada lagrima que dejes caer junto a las flores.