Una mañana de campo junto a ella... con su jean ajustado y su blusa con escote... mientras un sombrero toquilla cuidaba sus pecas del sol.
—Si encontramos diferencias entre "donde estamos" y "donde creemos estar"... entonces estaremos en problemas— le mencioné en un profundo tono filosófico.
Ella se quitó el sombrero, besó mis labios y respondió... —bienvenidos sean nuestros problemas—.
Junio se acerca... y te extraño de vuelta mi galletica pecosa...