Despedida tristemente húmeda
Lágrima tras lágrima
se avalanchan con furia sus ilusiones muertas,
junto a algunos anhelados sueños que nunca alcanzaron a nacer,
anunciando la partida definitiva
de la única amada musa inspiradora que alguna vez tuvo
dos ínfimos ríos van tomando forma
por medio de vertiginosas corrientes melancólicas,
separados por su húmeda sollozante nariz,
se transforman en acérrimos despojadores
de la nostalgia que emana de su corazón,
que envuelve lo que toca en su ruta
las ventanas de su alma se ocultan del mundo
porque lucen impenetrables, tapadas, empapadas
por las enormes tristes gotas turbias
que la cruenta tormenta dejó en su temible paso,
arrasando con los hermosos nostálgicos recuerdos
del único amor que en su historia dio cobijo
los deprimentes gritos desgarrados de angustia que lanza
para saludar por vez última, la silueta de su amada a lo lejos,
palpan la húmeda huella que dejaron las lágrimas en su camino,
resignándose a un futuro desolador, sin la compañía
de quien fue y será el amor de su vida