Por favor, vida mía, no quiero verte triste,
¿Cómo pretendes creer que voy a olvidar
los sueños tan bellos que solíamos soñar,
y el amor tan inmenso que tú me diste?
No creas que la lejanía borrará tu presencia
de mi mente, de mi cuerpo y de mis cosas,
ni el recuerdo de esas frases hermosas
que ya no podré decirte en mi ausencia.
El aroma de tu piel tan dulce y suave
bajará cada noche hasta mi memoria,
será como el espíritu que alcanzó la gloria
cuando bajó desde el cielo como un ave.
El sabor de tu boca, la pasión de tus besos,
estará en mi recuerdo mi vida entera,
hasta que el último latido mi pecho diera
y me halle convertido en un montón de huesos.
No sufras tanto, no llores, pronto me olvidarás.
Lo nuestro llegó a su fin, ya ha terminado.
Gracias por entenderme y haberme amado,
y por haberme dejado marchar en paz.
¿Cómo pretendes creer que voy a olvidar
los sueños tan bellos que solíamos soñar,
y el amor tan inmenso que tú me diste?
No creas que la lejanía borrará tu presencia
de mi mente, de mi cuerpo y de mis cosas,
ni el recuerdo de esas frases hermosas
que ya no podré decirte en mi ausencia.
El aroma de tu piel tan dulce y suave
bajará cada noche hasta mi memoria,
será como el espíritu que alcanzó la gloria
cuando bajó desde el cielo como un ave.
El sabor de tu boca, la pasión de tus besos,
estará en mi recuerdo mi vida entera,
hasta que el último latido mi pecho diera
y me halle convertido en un montón de huesos.
No sufras tanto, no llores, pronto me olvidarás.
Lo nuestro llegó a su fin, ya ha terminado.
Gracias por entenderme y haberme amado,
y por haberme dejado marchar en paz.