Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recién comienza la noche,
se nos termina el día,
no ha llegado el minuto de tu despedida.
Bailemos, bailemos,
giran las estrellas
lentos,
vals y tangos.
Bebe, bebe, exquisita uva,
bebe hasta las borra, es despedida,
el amanecer se detiene ausente;
prolonga tu ida.
No importa respira,
llora aquí en mi pecho,
tu libertad, tu despedida
Ya llega la hora,
el sol se detiene,
un último abrazo,
el último poema
Vete te espera,
amor duradero,
firmaras la libreta,
fusionado un fiel abrazo,
¡No de serpentina!