zulcas
Poeta que considera el portal su segunda casa
De aquella tarde conservo
el recuerdo de tus ojos
almendrados como el mejor
de mis tesoros.
¡¡Despidiéndonos para siempre!!
Te marchaste
sin dejarme
un beso.
Sólo una larga
distancia.
Y me quedé en tu sonrisa
tatuada en una estrella
dibujando lunas y luceros
sobre el sombrero de mis
sueños.
Adíos amor mío..........Zulcas.
el recuerdo de tus ojos
almendrados como el mejor
de mis tesoros.
¡¡Despidiéndonos para siempre!!
Te marchaste
sin dejarme
un beso.
Sólo una larga
distancia.
Y me quedé en tu sonrisa
tatuada en una estrella
dibujando lunas y luceros
sobre el sombrero de mis
sueños.
Adíos amor mío..........Zulcas.

