El morador de la noche
Poeta recién llegado
La fragilidad de una lágrima,
contenida en la prisión del miedo.
Y las caricias que una vez fueron,
son llevadas por el viento al olvido.
Tu dolor fue mío, y las sonrisas,
las trazamos todas con recuerdos.
Y al caer en el infierno donde las tristezas
se burlan de mí, yo me siento.
Busco una fuerza que no tengo,
y al no encontrar nada más,
la voluntad de hallar una salida se va...
Mientras yo, me alimento de lo que vivimos.
Ahora es un adiós, y puedo decir que
tuvo un desenlace más que preciso.
La oscuridad del llanto me cubre,
y yo, me resigno a morir...
contenida en la prisión del miedo.
Y las caricias que una vez fueron,
son llevadas por el viento al olvido.
Tu dolor fue mío, y las sonrisas,
las trazamos todas con recuerdos.
Y al caer en el infierno donde las tristezas
se burlan de mí, yo me siento.
Busco una fuerza que no tengo,
y al no encontrar nada más,
la voluntad de hallar una salida se va...
Mientras yo, me alimento de lo que vivimos.
Ahora es un adiós, y puedo decir que
tuvo un desenlace más que preciso.
La oscuridad del llanto me cubre,
y yo, me resigno a morir...
Armando Madrid Arce