Pensarte es quererte, y después de conocerte todo sigue siendo nuevo en ti.
La calma de mis días se vuelve tormenta y la impaciencia de no tenerte desata pena y llanto en mi corazón que te pertenece de muchas formas.
Y se hace amigo de mis emociones luchando a la par por tus promesas que no dices con palabras sino con gestos amables, con un presentimiento de amor que conjuras con tu mirada puesta en mis deseos y las horas pasan sin poder quitarme el sello de tu sonrisa en mi mente.
Pero será un hechizo que no llega a encantarme pues tus dudas y prejuicios amargan las notas dulces de un Sí que perduraría en el tiempo, quitando y matando todo anhelo de futuro nuevo de pasión candente que lleva mi ser por dentro.
Cita estas palabras como la despedida de mi amor que sigue siendo tuyo y conviértelo en cariño de amigo viejo.
De ese que refresca el ardor de tus preguntas más hirientes, que te persigue en sueños y destruye las inmensidades de un mar y un cielo por mil besos de un amor que no has querido, y que está decidido a amar de nuevo.
Y estoy decretando el final de un juego que no gané, convertido en un peón de tu tablero solo agradezco el poder ser un caballero que protegió a la reina entregando todo de si sacrificando solo un poco de tiempo que te pertenece.
Siendo solo así que pude tocar tus labios y pude probar algo de tu cuerpo, llegando muchas veces a estar insatisfecho por querer más de ti.
Pero a pesar de todo estoy contento, pude tocar el cielo sin morir y aunque sienta que de algún modo he muerto sigo pensando en ti como mi más grande anhelo de un sueño que tuve alguna vez y que ahora todos mis sentidos, emociones y afectos me dicen que ese deseo está aún muy lejos.
Queda eterno para ti este cazador de sueños que ronda tus noches y que acaricia los recuerdos que dejaste para mí como un secreto.
Si alguna noche sientes que el amor está muy lejos
Recuerda que alguien se dignó
A escribir en una noche hacia ti sus sentimientos.
La calma de mis días se vuelve tormenta y la impaciencia de no tenerte desata pena y llanto en mi corazón que te pertenece de muchas formas.
Y se hace amigo de mis emociones luchando a la par por tus promesas que no dices con palabras sino con gestos amables, con un presentimiento de amor que conjuras con tu mirada puesta en mis deseos y las horas pasan sin poder quitarme el sello de tu sonrisa en mi mente.
Pero será un hechizo que no llega a encantarme pues tus dudas y prejuicios amargan las notas dulces de un Sí que perduraría en el tiempo, quitando y matando todo anhelo de futuro nuevo de pasión candente que lleva mi ser por dentro.
Cita estas palabras como la despedida de mi amor que sigue siendo tuyo y conviértelo en cariño de amigo viejo.
De ese que refresca el ardor de tus preguntas más hirientes, que te persigue en sueños y destruye las inmensidades de un mar y un cielo por mil besos de un amor que no has querido, y que está decidido a amar de nuevo.
Y estoy decretando el final de un juego que no gané, convertido en un peón de tu tablero solo agradezco el poder ser un caballero que protegió a la reina entregando todo de si sacrificando solo un poco de tiempo que te pertenece.
Siendo solo así que pude tocar tus labios y pude probar algo de tu cuerpo, llegando muchas veces a estar insatisfecho por querer más de ti.
Pero a pesar de todo estoy contento, pude tocar el cielo sin morir y aunque sienta que de algún modo he muerto sigo pensando en ti como mi más grande anhelo de un sueño que tuve alguna vez y que ahora todos mis sentidos, emociones y afectos me dicen que ese deseo está aún muy lejos.
Queda eterno para ti este cazador de sueños que ronda tus noches y que acaricia los recuerdos que dejaste para mí como un secreto.
Si alguna noche sientes que el amor está muy lejos
Recuerda que alguien se dignó
A escribir en una noche hacia ti sus sentimientos.