Cesia solan
Poeta recién llegado
Entre el rocío que alberga la noche, los llantos de los inocentes, la luna que es amada por los ojos de las deidades.
Me despido del cuerpo y el alma de este pobre joven, lo dejo, dejare que el agua ensangrentada fluya, anunciara el final y el comienzo de un nuevo comienzo.
Las aves cantaran la canción prohibida y una parte de mi se ira junto a ti, decaeré en sollozo, dolor y sufrimiento, pero soy capaz de dejarte ir.
Dejare que tu alma se pudra en soledad, lo peor es que no es verdad, eres afortunado y disfrutas grandes gozos, yo solo soy una persona miserable.
Aun así, lloro, odio sentir, pero es justo, mi pecado es el peor, confié en alguien como tú y es verdad yo te quise, pero ahora lárgate y no vuelvas ya no tienes hogar.
Adiós querido, que el viento te guie por los caminos más brillantes y nunca nubles tu vista inocente, porque ahora estas muerto para mí.
Me despido del cuerpo y el alma de este pobre joven, lo dejo, dejare que el agua ensangrentada fluya, anunciara el final y el comienzo de un nuevo comienzo.
Las aves cantaran la canción prohibida y una parte de mi se ira junto a ti, decaeré en sollozo, dolor y sufrimiento, pero soy capaz de dejarte ir.
Dejare que tu alma se pudra en soledad, lo peor es que no es verdad, eres afortunado y disfrutas grandes gozos, yo solo soy una persona miserable.
Aun así, lloro, odio sentir, pero es justo, mi pecado es el peor, confié en alguien como tú y es verdad yo te quise, pero ahora lárgate y no vuelvas ya no tienes hogar.
Adiós querido, que el viento te guie por los caminos más brillantes y nunca nubles tu vista inocente, porque ahora estas muerto para mí.