prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre las ruedas de un tren
que empiezan moviéndose lentamente, pero seguro,
y el abrazo fuerte que termina en temblor,
nace un vacío que absorbe hasta las estrellas.
Quedan esculturas con el alma hirviendo,
esculturas que, si podrían quebrar por si mismas,
volverían a ser arena....
Quedar estático, asi como cuando la piel rechaza rozar el aire,
es para que la muerte nos encuentre en el instante
donde la añoramos, pero no,
la muerte, la cobarde, no está presente en las despedidas,
y se deja rogar, en su momento de gloria,
en su ausencia, con palabras de amor.
Las despedidas me duelen, aun que no sean mías,
las nubes cuando dejan atrás raíces secas,
desvaneciendo en el viento,
porque algo me dice que todo lo que veo
es parte de mi vida.
Somos esculturas, que se nos dió la vida,
pero no se nos regaló el movimiento
y solamente el amor es parecido al caminar,
sin amar nos quedariamos sin pasos.
que empiezan moviéndose lentamente, pero seguro,
y el abrazo fuerte que termina en temblor,
nace un vacío que absorbe hasta las estrellas.
Quedan esculturas con el alma hirviendo,
esculturas que, si podrían quebrar por si mismas,
volverían a ser arena....
Quedar estático, asi como cuando la piel rechaza rozar el aire,
es para que la muerte nos encuentre en el instante
donde la añoramos, pero no,
la muerte, la cobarde, no está presente en las despedidas,
y se deja rogar, en su momento de gloria,
en su ausencia, con palabras de amor.
Las despedidas me duelen, aun que no sean mías,
las nubes cuando dejan atrás raíces secas,
desvaneciendo en el viento,
porque algo me dice que todo lo que veo
es parte de mi vida.
Somos esculturas, que se nos dió la vida,
pero no se nos regaló el movimiento
y solamente el amor es parecido al caminar,
sin amar nos quedariamos sin pasos.
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