PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
No derrames
cual caudal,
tus lágrimas
por la caída
de las flores,
ni por los
cambios de
clima, ni por
los falsos
amores.
Guárdalas
secretamente
y te sirvan
como alivio,
cuando tu
necesites,
consolar a
un amigo,
acompañando
su llanto, con
el tuyo mismo.
Ofrécelas
con fervor
para hablar
con tu Dios,
para rogar
desesperado,
por un milagro,
por un cambio,
por un perdón.
Mantenlas
como tesoro,
no lo pierdas
a la primera,
déjalas salir
cual libres, si
la felicidada
se te presenta,
si tienes a tu
ser amado.
No la dejes que rueden cual quimeras y se pierdan en el fango.
cual caudal,
tus lágrimas
por la caída
de las flores,
ni por los
cambios de
clima, ni por
los falsos
amores.
Guárdalas
secretamente
y te sirvan
como alivio,
cuando tu
necesites,
consolar a
un amigo,
acompañando
su llanto, con
el tuyo mismo.
Ofrécelas
con fervor
para hablar
con tu Dios,
para rogar
desesperado,
por un milagro,
por un cambio,
por un perdón.
Mantenlas
como tesoro,
no lo pierdas
a la primera,
déjalas salir
cual libres, si
la felicidada
se te presenta,
si tienes a tu
ser amado.
No la dejes que rueden cual quimeras y se pierdan en el fango.