Perturbado fue mi sueño
Por el rocío de la mañana.
Atacado fue el descanso
Por el calor de la amada.
Sin luz presente.
Tan solo los efímeros rayos
Del sol que entraban
Por las rendijas de la ventana.
Diosa que a mi lado
Sobre el lecho posaba.
Milagro que los ángeles me dieron
La noche pasada.
Presté mi oído,
Y sus suspiros notaba.
Abracé tan bella forma,
Y sus latidos brotaban.
Besé el fruto prohibido
Que sus labios guardaban.
Al fin pude ver
Cuanto me amaba.
Por el rocío de la mañana.
Atacado fue el descanso
Por el calor de la amada.
Sin luz presente.
Tan solo los efímeros rayos
Del sol que entraban
Por las rendijas de la ventana.
Diosa que a mi lado
Sobre el lecho posaba.
Milagro que los ángeles me dieron
La noche pasada.
Presté mi oído,
Y sus suspiros notaba.
Abracé tan bella forma,
Y sus latidos brotaban.
Besé el fruto prohibido
Que sus labios guardaban.
Al fin pude ver
Cuanto me amaba.