Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Otro milagro desaparece en tus labios,
una vida florece con ojos magnetizados,
entre el abanico de seda
y la oruga que muere en el tiempo.
Otro momento crea la eternidad,
en una plegaria desbaratada
y el xilófono occidental
de un mundo nuevo.
Otro crepúsculo enciende la gloria
de abrazos que fortalecen la noche,
y el frío me hace saber que no estoy aquí en vano:
dormimos en armonía celestial.
Otro suspiro se refleja en esa niña solitaria,
que muere una y mil veces
en mis brazos cansados,
y estas paredes palpitan mil veces tu nombre.
una vida florece con ojos magnetizados,
entre el abanico de seda
y la oruga que muere en el tiempo.
Otro momento crea la eternidad,
en una plegaria desbaratada
y el xilófono occidental
de un mundo nuevo.
Otro crepúsculo enciende la gloria
de abrazos que fortalecen la noche,
y el frío me hace saber que no estoy aquí en vano:
dormimos en armonía celestial.
Otro suspiro se refleja en esa niña solitaria,
que muere una y mil veces
en mis brazos cansados,
y estas paredes palpitan mil veces tu nombre.
Última edición: