Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Temprano el esposo fue al trabajo, sin ser percibido por la esposa, la que despierta perturbada por sueños lúbricos y que en ausencia de él, inicia una conversación con quien una vez la amo.
La esposa escribe:
-Hoy desperté, deseosa de ti ¡del hombre viril que aún recorre mi casa! Esta noche quiero que ingreses en mí, y sientas la humedad calurosa de mi sexo. Hoy dame el placer, de quitar estas ganas locas, volar con el viento, y después de eso; regresar a la cama, sin pudor ni remordimiento. De ti pido un dulce momento, una noche de goce, para dar aguante a las futuras de silencio. Míralo, como favor grato que haces, a una joven y vigorosa mujer, que quiere en tus jugos deleitarse y luego olvidarlo todo, pues no conviene cambiar de parecer. Dejo esto en claro, para que luego no se confunda la petición que hago.
El hombre tomando un tiempo en responder, escribe a la mujer:
-El camino que estamos siguiendo es difícil, y volver a tras no es fácil, porque fue como caer al vacío y no tiene caso regresar, a lo que un día llamé mío. No habrá nada que nos haga volver.
Para sorpresa de él ella exclama:
-¡No quiero regresar! Nuestros caminos se han dividido, eso ya lo he aceptado, sólo un poco de placer te pido.
Confundido da respuesta a insistente petición:
-No sé, si me entristece o disgusta, la petición que hoy me hace, dejarlo así sería lo que se ajusta, para no arriesgarnos a que algo pase.
Concluye la mujer escribiendo:
-Si cambias de parecer, pronto házmelo saber, porque ver por aquí pasear tu cuerpo, calienta mi ser. Sólo quiero que mires y sientas, a la mujer que soy, porque es ella quien busca la llenes de favores y placeres el día de hoy. Fiel a mis principios quedo, mientras tú y yo estemos casados, mi cuerpo por otro hombre nunca será tocado. Por eso te pido no seas cruel, no estoy buscando ser otra vez, la que ayer habitó tu corazón, sólo quiero que aplaques mis ganas, mi tesón y, las tuyas si acaso no han sido cubiertas por otro amor.
Temprano el esposo fue al trabajo, sin ser percibido por la esposa, la que despierta perturbada por sueños lúbricos y que en ausencia de él, inicia una conversación con quien una vez la amo.
La esposa escribe:
-Hoy desperté, deseosa de ti ¡del hombre viril que aún recorre mi casa! Esta noche quiero que ingreses en mí, y sientas la humedad calurosa de mi sexo. Hoy dame el placer, de quitar estas ganas locas, volar con el viento, y después de eso; regresar a la cama, sin pudor ni remordimiento. De ti pido un dulce momento, una noche de goce, para dar aguante a las futuras de silencio. Míralo, como favor grato que haces, a una joven y vigorosa mujer, que quiere en tus jugos deleitarse y luego olvidarlo todo, pues no conviene cambiar de parecer. Dejo esto en claro, para que luego no se confunda la petición que hago.
El hombre tomando un tiempo en responder, escribe a la mujer:
-El camino que estamos siguiendo es difícil, y volver a tras no es fácil, porque fue como caer al vacío y no tiene caso regresar, a lo que un día llamé mío. No habrá nada que nos haga volver.
Para sorpresa de él ella exclama:
-¡No quiero regresar! Nuestros caminos se han dividido, eso ya lo he aceptado, sólo un poco de placer te pido.
Confundido da respuesta a insistente petición:
-No sé, si me entristece o disgusta, la petición que hoy me hace, dejarlo así sería lo que se ajusta, para no arriesgarnos a que algo pase.
Concluye la mujer escribiendo:
-Si cambias de parecer, pronto házmelo saber, porque ver por aquí pasear tu cuerpo, calienta mi ser. Sólo quiero que mires y sientas, a la mujer que soy, porque es ella quien busca la llenes de favores y placeres el día de hoy. Fiel a mis principios quedo, mientras tú y yo estemos casados, mi cuerpo por otro hombre nunca será tocado. Por eso te pido no seas cruel, no estoy buscando ser otra vez, la que ayer habitó tu corazón, sólo quiero que aplaques mis ganas, mi tesón y, las tuyas si acaso no han sido cubiertas por otro amor.
Momentos de placer sin amor, sin ataduras posibles a lo que pudiera surgir de algo que murió. Es un tema muy interesante muy bien llevado.
Me ha gustado mucho Lj Rincones.
Mis saludos cordiales
Momentos de placer sin amor, sin ataduras posibles a lo que pudiera surgir de algo que murió. Es un tema muy interesante muy bien llevado.
Me ha gustado mucho Lj Rincones.
Mis saludos cordiales