Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
DESPIDIENDO EL PASADO
Despidiendo el pasado, un dolor afloró,
quizás muy guardado estaba en tu corazón,
hoy a la luz de tus lágrimas se reveló,
fue retroceder en los años
y abrazar lo que un día había quedado tan celosamente guardado,
cartas envejecidas, pero ahí estaba, el amor,
que un día, ya tan lejano, fue el centro de tu vida.
Oh cuanto lo amaste, cuan importante era para ti,
fue tu luz en plena juventud,
un amor lleno de fuego, pasión, ilusión y un mundo de sueños,
que se fue construyendo en el tiempo,
recorriste las cartas, sentiste el amor que él un día te entregó,
lágrimas corrían por tus mejillas con cada palabra que ahí había,
fueron tiempos bellos,
de amor de juventud,
ya perdidos en el tiempo,
palabras que se desgastaron con los años vivenciados,
tristemente marchitados,
mas tu corazón comenzó a revivir cada línea como si el tiempo
no le las hubiera llevado.
Oh que dolor te embargo,
fue mirar el presente y sentir que el amor se murió
y del pasado ya nada quedo,
un dulce recuerdo que sólo quedaba en unas viejas cartas desgastadas,
Oh como se muere el amor, que un día, fue la luz de tu vida.
Lágrimas derramaste al leer sus viajas cartas,
contra tu pecho las abrazaste,
con un beso de tu vida para siempre las alejaste,
es un pasado,
ya olvidado
porque sus vidas otros rumbos han tomado,
y de ese amor que con tanta fuerza nació,
con la misma fuerza se murió
y todo quedo en un adiós.
Despidiendo el pasado, un dolor afloró,
quizás muy guardado estaba en tu corazón,
hoy a la luz de tus lágrimas se reveló,
fue retroceder en los años
y abrazar lo que un día había quedado tan celosamente guardado,
cartas envejecidas, pero ahí estaba, el amor,
que un día, ya tan lejano, fue el centro de tu vida.
Oh cuanto lo amaste, cuan importante era para ti,
fue tu luz en plena juventud,
un amor lleno de fuego, pasión, ilusión y un mundo de sueños,
que se fue construyendo en el tiempo,
recorriste las cartas, sentiste el amor que él un día te entregó,
lágrimas corrían por tus mejillas con cada palabra que ahí había,
fueron tiempos bellos,
de amor de juventud,
ya perdidos en el tiempo,
palabras que se desgastaron con los años vivenciados,
tristemente marchitados,
mas tu corazón comenzó a revivir cada línea como si el tiempo
no le las hubiera llevado.
Oh que dolor te embargo,
fue mirar el presente y sentir que el amor se murió
y del pasado ya nada quedo,
un dulce recuerdo que sólo quedaba en unas viejas cartas desgastadas,
Oh como se muere el amor, que un día, fue la luz de tu vida.
Lágrimas derramaste al leer sus viajas cartas,
contra tu pecho las abrazaste,
con un beso de tu vida para siempre las alejaste,
es un pasado,
ya olvidado
porque sus vidas otros rumbos han tomado,
y de ese amor que con tanta fuerza nació,
con la misma fuerza se murió
y todo quedo en un adiós.