EL ANGEL DEL AMOR
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué no despiertas?
con tu sonrisa que iluminan estrellas,
y vistieron de seda todo mi ser,
silencia mis labios que piden a gritos
la miel de tu boca.
¡Mujer!... eres tú, la rosa que quiero
y que invento, con espinas doradas
que dejaron huellas en mi piel.
¡Despierta! y háblame,
que tu voz dormirá en mi oído
junto a la palabra amor.
Sé que duermes en tu cielo,
sólo yo te mantengo viva
en la tibieza de mi corazón,
y te escribo, con mi sexto grado
cargado a mis hombros
y con la belleza que me dio tu amor.
con tu sonrisa que iluminan estrellas,
y vistieron de seda todo mi ser,
silencia mis labios que piden a gritos
la miel de tu boca.
¡Mujer!... eres tú, la rosa que quiero
y que invento, con espinas doradas
que dejaron huellas en mi piel.
¡Despierta! y háblame,
que tu voz dormirá en mi oído
junto a la palabra amor.
Sé que duermes en tu cielo,
sólo yo te mantengo viva
en la tibieza de mi corazón,
y te escribo, con mi sexto grado
cargado a mis hombros
y con la belleza que me dio tu amor.