Al respirar, aunque tu no lo sepas,
la marea naufraga en tus pensamientos;
tus venas me indican el camino hacia tu corazón
y mis manos hacia la posada,
donde el mes pasado a marzo,
la lluvia bailó a la luz
de tu sonrisa perdida.
Bajo tu inestable mirada,
buscas esa canción que no conoces,
esas palabras arrancadas
del pensamiento de un vagabundo,
que espera despertarse a esa hora,
en la que le cuento parta con el último tren
que camina a oscuras,
vagando por el alma de esa llamada,
que nada puede hacer
cuando tú decides pintar tesoros,
en brazos esbozados una noche
sedienta de luces de guiños.
la marea naufraga en tus pensamientos;
tus venas me indican el camino hacia tu corazón
y mis manos hacia la posada,
donde el mes pasado a marzo,
la lluvia bailó a la luz
de tu sonrisa perdida.
Bajo tu inestable mirada,
buscas esa canción que no conoces,
esas palabras arrancadas
del pensamiento de un vagabundo,
que espera despertarse a esa hora,
en la que le cuento parta con el último tren
que camina a oscuras,
vagando por el alma de esa llamada,
que nada puede hacer
cuando tú decides pintar tesoros,
en brazos esbozados una noche
sedienta de luces de guiños.