Despierto mártir
en tanto que lo sencillo
corrompe las entrañas.
Ha negado el cielo
mi cárnica condición,
ha endeudado mis manos
sin sentencias.
Convertido en piedra
he obrado el milagro.
¡Lázaro, levántate!
y muérdeme el pecho,
asienta su decisión
a dentelladas,
confirma que no estoy loco,
que sólo he muerto por dentro.
en tanto que lo sencillo
corrompe las entrañas.
Ha negado el cielo
mi cárnica condición,
ha endeudado mis manos
sin sentencias.
Convertido en piedra
he obrado el milagro.
¡Lázaro, levántate!
y muérdeme el pecho,
asienta su decisión
a dentelladas,
confirma que no estoy loco,
que sólo he muerto por dentro.