Abel de la Vega
Poeta recién llegado
Despierto y soñar.
Sonries cuando te pienso,
si te nombro solo digo,
es que recordar es inmenso,
e Infinito si es contigo.
La brisa me trae tu voz,
y tu interior por tu ojos,
inquietandome un feroz,
sentir de tu labios rojos.
Mis brazos desean conocerte,
mi pecho el calor del vuestro,
sentiendo mi corazón inerte,
tu palpitar como nuestro.
Es que a veces duermo.
y la muerte me invade,
volviendome ese yermo,
que tu alma no agrade.
Mientras tanto, disfruto tus regalos,
esos que mi sentidos perciben,
de aquellos que son muy malos,
para esos que no te describen.
Sonries cuando te pienso,
si te nombro solo digo,
es que recordar es inmenso,
e Infinito si es contigo.
La brisa me trae tu voz,
y tu interior por tu ojos,
inquietandome un feroz,
sentir de tu labios rojos.
Mis brazos desean conocerte,
mi pecho el calor del vuestro,
sentiendo mi corazón inerte,
tu palpitar como nuestro.
Es que a veces duermo.
y la muerte me invade,
volviendome ese yermo,
que tu alma no agrade.
Mientras tanto, disfruto tus regalos,
esos que mi sentidos perciben,
de aquellos que son muy malos,
para esos que no te describen.