Solo me queda el recuerdo,
la verdad inusitada de mi propia obstinación.
Recuerdo vago, laguna
de esta, la noche anterior con tu causa sibilina.
Acomodando rencores contra el reflejo malvado
que me encuentro en el lavabo
y que no se ha de marchar.
Permanece rezagado del miedo demoledor que ajusticia, tiraniza.
Miedo dictador que atiza la hoguera en el corazón
hueco de la persuasión de este devenir marchito
que tarda en curar mi alma
que se escurre como el agüa entre mis frágiles dedos
que te agarran firmemente y te vas a la mañana
dejando desnudo el karma ruín
despojado de la calma.
la verdad inusitada de mi propia obstinación.
Recuerdo vago, laguna
de esta, la noche anterior con tu causa sibilina.
Acomodando rencores contra el reflejo malvado
que me encuentro en el lavabo
y que no se ha de marchar.
Permanece rezagado del miedo demoledor que ajusticia, tiraniza.
Miedo dictador que atiza la hoguera en el corazón
hueco de la persuasión de este devenir marchito
que tarda en curar mi alma
que se escurre como el agüa entre mis frágiles dedos
que te agarran firmemente y te vas a la mañana
dejando desnudo el karma ruín
despojado de la calma.