danie
solo un pensamiento...
La lesión
es muy incipiente,
la sajadura
es insondable,
padecimiento
de lágrimas de sangre,
la adversidad,
desde la emisión
de los quinqués
se funde hasta los orígenes
de la evidencia educada.
Prorrumpiendo
de lo recóndito,
los constituyentes
de los lloros
caen sobre un hábito
del silencio,
mientras el brío
almizcla las memorias
con hipocondrías
y morriñas nostalgias.
El patriarca tiempo
propaga la agonía,
un jardín de helechos marchitos
en una tierra labrada por el cuerpo,
alma incomprendida
deambula
escéptica de los sentimientos.
En los museos
se encuentran las reliquias
y despojos de tus raíces,
añejándose por la deslucida
mano del hombre blanco,
estirpe de tradición aborigen.
Poco linaje autóctono
hay en vuestras vetas,
la espada
como una centella filosa
se encargó de arraigar la sangre
esparciéndola en la tierra.
Ya ves a tu hermano
pura sangre indígena,
deambulando dolorido
por el gran urbanismo
pensante y dubitativo,
tomando entre sus dedos
segmentos de concreto
sonsacando al viento
lo que fue una vez de ella.
Preguntándose,
cuál es la culta
inspiración del cristianismo
es muy incipiente,
la sajadura
es insondable,
padecimiento
de lágrimas de sangre,
la adversidad,
desde la emisión
de los quinqués
se funde hasta los orígenes
de la evidencia educada.
Prorrumpiendo
de lo recóndito,
los constituyentes
de los lloros
caen sobre un hábito
del silencio,
mientras el brío
almizcla las memorias
con hipocondrías
y morriñas nostalgias.
El patriarca tiempo
propaga la agonía,
un jardín de helechos marchitos
en una tierra labrada por el cuerpo,
alma incomprendida
deambula
escéptica de los sentimientos.
En los museos
se encuentran las reliquias
y despojos de tus raíces,
añejándose por la deslucida
mano del hombre blanco,
estirpe de tradición aborigen.
Poco linaje autóctono
hay en vuestras vetas,
la espada
como una centella filosa
se encargó de arraigar la sangre
esparciéndola en la tierra.
Ya ves a tu hermano
pura sangre indígena,
deambulando dolorido
por el gran urbanismo
pensante y dubitativo,
tomando entre sus dedos
segmentos de concreto
sonsacando al viento
lo que fue una vez de ella.
Preguntándose,
cuál es la culta
inspiración del cristianismo