Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Para ti es fácil.
No tienes que fingir,
solo te dejas llevar.
Tu crueldad no tiene límite.
Dominas la situación.
Tu oasis de sentidos
lo tienes incorrupto.
No bebes, ni dejas beber.
Estrechamente me cuelo
por tu alambrada.
Tus luces me detectan
y me envías rabiosa bestias
a liquidarme.
Me atrapan, me encierran
y detrás de las rejas
ahogan mis sentidos.
Tú, impávida,
te alejas y me dejas morir.
Tiendes una nueva celada
para el iluso
que espera su turno.
Rodrigo del Río
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